¡La voz de las organizaciones sociales para incidir y hacer visible su impacto!

 2933041 – (314) 887 28 91

¡La voz de las organizaciones sociales para incidir y hacer visible su impacto!

  2933041 – (314) 887 28 91

LAS ONG: ¿PARA QUÉ AGREMIARNOS? 

Extracto de ponencia: Café Social FAONG junio 2024 

Desde esta visión de lo que es y lo que debe hacer un gremio, responder a la pregunta por nuestra agremiación resulta sencillo:  

Por congruencia con lo que somos  

En primer lugar, habría que decir que si algún sector de la vida nacional debiera dar ejemplo de actuación coordinada es el de las ONG. Nuestro principal valor como gremio es la solidaridad (acción colectiva, cooperativa, de apoyo al más necesitado). En el Acuerdo Programático de la Confederación Colombiana de ONG, se habla de construcción de ciudadanía, de ampliación de los bienes públicos, de trabajo en red. Podemos decir que actuar cooperativamente junto a otros hace parte de la esencia de las ONG.  

Por inteligencia  

Si entendemos la inteligencia como la capacidad desarrollada para responder a las exigencias del entorno, entonces agremiarse es una decisión inteligente. Nos abre la posibilidad de aprender con otros y de otros, de ahorrar esfuerzos y acceder a recursos disponibles, de estar al día con lo que pasa en el entorno e identificar allí oportunidades y amenazas. 

Por enseñanza – aprendizaje mutuos  

Mejorar de manera permanente lo que hacemos y lo que somos es un propósito que acompaña a casi cualquier organización. En el mundo de hoy, eso pasa por un diálogo permanente y fecundo con los pares, con quienes hacen algo similar. Se trata de entender algo tan sencillo como que “también nosotros podemos ser sujetos de apoyo” o que tenemos necesidad de otros para hacerlo mejor. Un gremio, que al fin y al cabo es una agrupación de pares, es un instrumento adecuado para esta labor.  

 Por ganar capacidad para defender nuestra dignidad y nuestros intereses  

Las ONG como cualquier sector de la sociedad tenemos intereses legítimos que deben ser defendidos en la esfera pública. Esos intereses están en estrecha relación con las condiciones legales e institucionales para desarrollar nuestra labor de manera efectiva. Cuando una organización aislada —por poderosa que sea— emprende esta labor, le queda muy difícil hacer comprender a los demás que lo que busca es el beneficio general; cuando un grupo organizado es quien hace esta tarea, es más nítida la posibilidad de hacerse entender. Un gremio está hecho, entre otras cosas, para reivindicar la dignidad de lo que es y lo que hace su sector y para defender los intereses legítimos de sus asociados ante el Estado y ante otros actores sociales.  

Por necesidad de hacerse “visible”  

En los tiempos que corren la visibilidad es una condición de supervivencia. Esto es algo muy diferente a las necesidades de protagonismo individual y personal; hacerse más transparente consiste en entender que la sociedad tiene derecho a saber más de mi organización, para evaluarla y valorarla en sus justas dimensiones. Los gremios son un canal de visibilización de primer orden, son un vehículo para rendir cuentas y para mostrar los impactos de lo que se hace. Son también un altavoz de las opiniones construidas colectivamente en torno a los asuntos de interés común y en esa medida ayudan a fraguar una opinión pública informada y analítica.  

¿QUÉ SÍ PUEDE RESOLVER UN GREMIO?  

Ahora bien, un gremio no resuelve todos los problemas. Algunas cosas son de su resorte, pero otras claramente no lo son. Esto es necesario aclararlo para no pedirle más de lo que puede dar, pero tampoco menos.  

 Racionalizar la oferta de ciertos recursos 

 Hay recursos indispensables para la actividad que usualmente resulta muy caro o muy difícil para cada organización conseguirlos de manera individual: nos referimos a la búsqueda, organización y análisis de información; al cabildeo para incidir en políticas públicas; a la representación en espacios de participación abiertos al sector; a la formación y capacitación del personal; al acceso a servicios especializados (técnicos, legales, contables). Estas actividades resultan no sólo más baratas, sino seguramente más pertinentes si se hacen bajo la sombrilla de un gremio. 

Interlocución con el Estado y con otros sectores sociales  

Esta tarea consiste, como ya se ha dicho, en canalizar inquietudes particulares y en la sustentación de los intereses legítimos que tenemos como sector, ante distintos organismos estatales, ante el Gobierno Nacional, ante el Parlamento y ante otros gremios. También se debe jugar el papel de coordinación o interfase entre el Estado y un grupo de organizaciones que prestan servicios similares, lo que agiliza y cualifica procesos como la contratación, la evaluación o la prestación misma del servicio. Estas tareas de representación requieren especialización y coordinación para lo que un gremio, debidamente representativo resulta ser la mejor herramienta.  

Relaciones internacionales  

Un punto cada vez más crucial para la actividad del sector son las relaciones con organizaciones pares de otros países, con el sistema de Naciones Unidas y con los organismos multilaterales. La propia experiencia de la CCONG ha demostrado que, actuando de manera organizada, pueden conseguirse aquí importantes resultados que combinen adecuadamente el interés nacional, con las fortalezas de las ONG. 

  Acreditación  

En el mundo actual la transparencia y la calidad de los servicios que prestamos se vienen convirtiendo en exigencias ineludibles. En este marco, es indispensable construir espacios con la debida autoridad técnica y moral, que “den fe” de que la información producida por cada organización sobre sí misma es confiable. En otros países, esa función está atada a los gremios o a instituciones en las que ellos participan o que nacen de su seno.  

QUE NO RESUELVE UN GREMIO  

Finalmente hay que decir que, al menos un par de cosas no pueden ni deben esperarse de un gremio:  

La propia subsistencia  

Es común y absolutamente comprensible que muchas ONG lleguen a los gremios con la ilusión de encontrar allí la clave para salir de sus afanes de subsistencia. La verdad es que ningún gremio puede garantizar la supervivencia de sus afiliados, ni reemplazarlos en la responsabilidad de gestionar sus propios recursos, de “mercadear” lo que cada uno sabe hacer, de organizarse de manera eficiente y productiva. La supervivencia de cada ONG seguirá siendo una responsabilidad de sus socios o fundadores y de sus equipos de trabajo 

La expresión pública de la opinión propia  

El hecho de construir una opinión pública colectiva no significa que cada organización deje de pensar por cuenta propia, incluso, en oposición al consenso mayoritario. En este sentido, la existencia de un gremio no exime a cada ONG de la responsabilidad de presentar en público su pensamiento cuando así lo considere conveniente. Hemos expuesto un conjunto de razones para sumarse al gremio de las ONG. Finalmente es cada organización la que, desde su fuero interno, hace las relaciones costo – beneficio y decide si vale la pena agremiarse o no. La alternativa de quedarse solitario esperando que los movimientos del entorno no lo atropellen a uno o beneficiarse de la tarea que hacen los demás, no parece ser lo más adecuado ni lo más responsable en el interrelacionado mundo actual.  

Por todas estas razones, el Consejo Directivo de la Confederación de ONG, y la Federación Antioqueña de ONG, lo invita a usted y a su organización a debatir estas ideas, a someterlas a consideración de otros, a imaginarse el tipo de gremio que sería más útil para todos y, definitivamente, lo invita a agremiarse. 

 

Este documento fue escrito por:  

Rubén Fernández

Margarita Inés Restrepo

Medellín, septiembre de 2004